martes, 15 de septiembre de 2009

A paso seguro.

Miré hacia el piso, y vi las puntas de mis zapatos... Me preparaba para comenzar a andar, pero aún no sabia como...
Tenia los pies uno al lado del otro, quietos, hasta que hice el intento, y moví el pie derecho, adelantándolo por sobre el izquierdo al rededor de unos cincuenta centímetros, y al mismo tiempo, moviendo mi mano izquierda hacia adelante, al igual que el pie derecho.
Después de eso, correspondía al pie izquierdo adelantar al derecho, por lo que desde su posición inicial, adelantó al derecho cerca de cincuenta centímetros también, avanzando unos cien centímetros (o un metro) desde su lugar de inicio, y al mismo tiempo, la mano derecha hacia lo suyo, moviendoce hacia adelante, junto al pie izquierdo.
Después de dos pasos decidí parar, así que junté ambos pies en el mismo lugar, uno al lado del otro, al igual que en el inicio. Comencé a pensar, por qué si muevo el pie derecho, mi mano izquierda sin yo quererlo,también se mueve, y viceversa.
Luego de estar parado cerca de 3 minutos pensando en aquello, volví a dar un pequeño paso, así que adelanté mi pie izquierdo por sobre el derecho, pero esta vez dejé mi mano derecha atrás, para mover la izquierda, para así, hacer que mano y pie izquierdo se movieran al mismo tiempo.
Di aquel paso, y seguido de eso, adelanté el pie derecho por sobre el izquierdo junto a mi mano derecha, para así poder avanzar y no quedarme estancado y perder mas tiempo del que ya había perdido.
Di cerca de siete pasos de esa manera, cuatro con el pie y la mano izquierda, y tres con el pie y la mano derecha.
Después de eso, entendí que la naturaleza es sabia, pues bastante imbéciles que nos vemos moviendo mismo pie y mano al mismo tiempo.

Después de aquel magnífico y poco inteligente descubrimiento, retomé lo que en primera instancia estaba haciendo, en pocas palabras... seguí caminando, pero esta vez de manera normal, como persona, adelantando el pie derecho por sobre el izquierdo, y a la vez, moviendo hacia adelante mi mano izquierda, para luego mover el pie izquierdo por sobre el derecho en conjunto con mi mano derecha, para así mantener el paso y poder llegar de una buena vez a mi destino... El refrigerador.





Claramente caminar, es mucho más fácil que ponerce un chaleco.

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