Estas últimas semanas, no he podido encontrar aquel equilibrio blanco, que hace que todo lo negro, se ponga al menos un poquito gris. Ha sido difícil aguantar, mi ánimo ha estado más abajo que el piso y no digamos que las situaciones del día a día las hagan mejores o más fáciles.
Sinceramente, ya no tengo ganas de nada, y la única razón por la cual aun sigo, es por que tengo un poco de optimismo, y pienso que, en algún momento, tendré una razón para tener ganas de algo... Espero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario